Con una extensión de más de 2.000 km. cuadrados, casi 100 de frontera con Francia y una naturaleza extraordinaria, conservada intacta durante siglos, el Pirineo Oriental se ofrece como una opción singular y diferenciada del resto de Navarra. Las tradiciones han sabido conservarse en múltiples manifestaciones, capaces de hacernos retornar a tiempos mágicos y misteriosos: fiestas coloristas y carnavales espectaculares, el recuerdo de la brujería en algunos lugares, una gastronomía sorprendentemente natural... Si lo que buscamos es tranquilidad, la naturaleza bien cuidada y el contacto con la cultura tradicional, esta zona nos lo ofrece. Por esta razón, cabe decir que el principal atractivo del Pirineo navarro es su riqueza natural y paisajística. |