Lo que las cifras esconden – Zifrek ezkutatzen dutena. Mikel albisu, del Albergue Beintza.

Con el testimonio de personas como Mikel albisu, del Albergue Beintza (Beintza-Labaien) ponemos cara a estas cifras, que reflejan el sufrimiento de todos aquellos que ven sus vidas destrozadas no sólo por la pandemia, también por lo que consideramos una dejación de responsabilidad por parte de las administraciones y una falta de respuesta para todas las personas afectadas.

Ha perdido el 77% de su cifra de negocio. Pasa de una plantilla en marzo de 5 personas a 3 en la actualidad, tan solo 1 en hostelería y alojamiento y 2 que se mantienen gracias a un acuerdo externo con Educación.

“No solicité ayudas en la primera convocatoria porque soy el único autónomo –por ser una Sociedad Limitada Unipersonal- y el proyecto con Educación precisaba del trabajo de una persona.”

En la última convocatoria solicité la ayuda, pero esta se ha visto reducida en un 25% por tener más de un IAE –en este caso vinculado con el turismo-.

Según opina, la ayuda recibida es insuficiente para compensar las pérdidas. Señala además que “para conseguir estas ayudas el sector ha tenido que salir a la calle, cuando creo debía ser un mecanismo automático: si tenemos que cerrar o disminuir nuestra actividad, la ayuda se tiene que activar al momento y en proporción a las restricciones impuestas”. Resulta incomprensible que desde Turismo no se tenga preparada ya una campaña de promoción y bonos, como se hizo en la anterior crisis.

Y sobre el trabajo de las asociaciones de hostelería cree que, pese a la gran dispersión del asociacionismo en Navarra, nos está tocando aunar fuerzas y dejar diferencias para otro momento. Además, a las asociaciones les está tocando pelear y representar a sus asociados en una situación totalmente imprevista, lo cual es de agradecer y mucho, sobre todo en un sector tan atomizado.